RENÉ MARTÍN VERDUGO URQUÍDEZ
United Status Penitentiary Tucson
Reg. No. 85029-098
P.O. BOX 24549
Tucson, Arizona 85734

12 de enero de 2008

Sr. Lic. Felipe Calderón Hinojosa
Presidente de los Estados Unidos Mexicanos
Residencia Oficial - Los Pinos
México, DF

Excelentísimo Sr. Presidente Calderón:

Le envío esta carta como suplemento del memorando enviado por mi abogado, el Sr. Patrick Q. Hall, documento relacionado con mi proceso legal en los Estados Unidos, y en el cual, el Sr. Hall previamente solicitó su asistencia en mi caso. Además, le suplico se anexe esta carta a dicho memorando. Después de haber recurrido por ayuda a los tres anteriores Presidentes, sin obtener éxito, ahora nuevamente, y alentado por su enérgico y esperanzador discurso de toma de protesta, en el cual usted hizo énfasis en aplicar justicia y defender la soberanía Nacional de manera enérgica ante ingerencias y actitudes prepotentes y unilaterales de cualquier nación; pero sobre todo, alentado por su compromiso de ayudar a sus compatriotas en los Estados Unidos, recurro a usted por ayuda para probar mi inocencia, y con ello poder regresar a mi querida patria. Hace 24 (veinticuatro) años estoy prisionero en este país, purgando una sentencia interminable de 240 anos, más una vida, por un crimen que no cometí. Me refiero al multi-citado caso del Agente de la DEA, Enrique Camarena. Crimen ocurrido en México, y el cual de acuerdo a las Leyes Mexicanas debería haber sido juzgado en México. Como es del conocimiento público, fui secuestrado el día 24 de enero de 1986 en mi propio terruño, en territorio Mexicano y traído vendado y amarrado, en un automóvil como si fuera una fiera. Mi secuestro y traslado a este país fue perpetrado por agentes de la policía Judicial del Estado de Baja California y Agentes de la DEA sobornados por altos funcionarios del Gobierno Estadounidense. Una vez en este país, tratando de justificar mí secuestro, con asombroso descaro y cinismo, me acusaron de violar las Leyes de inmigración, acusándome de ilegal por tratar supuestamente de brincar la cerca divisoria. Hecho totalmente falso y ridículo, pues yo traía conmigo documentos de identidad con los cuales podía cruzar la frontera legalmente. Se ha establecido en los tribunales, que el Gobierno de Estados Unidos pago cuando menos $50,000.00 dólares por adelantado y $50,000.00 dólares más al terminar su cometido a los secuestradores Mexicanos, y como premio adicional éstas personas y mas de 30 miembros de sus familias recibieron asilo en este país. También se comprobó que de los seis (6) secuestradores que participaron directamente, cuatro (4) eran funcionarios de la policía Judicial del Estado de Baja California, los cuales fueron despedidos posteriormente por mala conducta y, los dos restantes eran agentes de la DEA. El Gobierno Estadounidense se ha negado a identificarlos pese a que está comprobada su participación en mi secuestro. (Hace tiempo, uno de los agentes Mexicanos, platicó con personas allegadas a mi familia para pedir disculpas, alegando que ya no quieren vivir en los Estados Unidos y desean regresar a México). El Juzgado Segundo de lo Penal de la Ciudad de Mexicali, BC, luego de una exhaustiva investigación, formalizó acusaciones en firme "61/86" por secuestro contra: Mohamed Alí Hoy Casas, Domingo Martínez Bueno, Antonio Escobedo Gutiérrez y José Luis Pinedo, a los que con fecha de 26 de marzo de 1986 se les dictó orden de aprensión. El propio Juez Segundo de lo Penal con oficio No. 467 y fecha del 25 de abril de 1986, demandó su extradición. El Gobierno, en claro desconocimiento de los tratados de extradición vigentes, nulo respeto a nuestra soberanía y en inaudita complicidad con unos delincuentes, rehusó atender el pedido de extradición.

Con la sindicación inicial de entrada ilegal al país, fui llevado ante los tribunales. Posteriormente, resolvieron formularme cargos de tráfico de marihuana para poder tenerme en la cárcel mientras encontraban la forma de establecer algo que me vinculara con el caso Camarena, claramente con la intención de que yo cooperara en una investigación de la que era completamente ajeno. Después de casi tres años de estar enfrentado el proceso por tráfico de marihuana y de haber sufrido toda clase de humillaciones, discriminaciones y presiones psicológicas en un inhumano encierro solitario y en total aislamiento, confinado a las mas crueles penitenciarías de máxima seguridad de los Estados Unidos, y tal vez al darse cuenta que yo no tenía ninguna participación, y por lo cual nunca cooperaría en algo que me era ajeno, me sorprendieron acusándome de complicidad en el caso Camarena. Para mí es evidente que durante estos más de dos años sin estar acusado, era por que no existía ninguna prueba en mi participación en este crimen.

Al ser acusado formalmente en el caso Camarena, era lógico que el fiscal original en el caso por el cual estaba siendo juzgado (Drogas), el Sr. Peter Núñez, tomara también este nuevo cargo; sin embargo por razones políticas le retiraron el caso, otorgándoselo al Sr. Bannett, y trasladando el caso a la Ciudad de Los Ángeles, California. Como consecuencia de este cambio, el fiscal Meter Núñez renunció a su cargo, pues era claro que el Gobierno quería encumbrar políticamente al nuevo fiscal Bannett, persona que condujo el juicio sin la más mínima honestidad, y como premio a su corrupción lo ascendieron para dirigir la oficina anti-drogas a nivel Nacional, con sede en Washington, D.C. y posteriormente a Juez del 9no Circuito. (La conciencia del Sr. Bannett no debe estar muy tranquila, pues ya estando en la prisión de Leavenworth, me incomunicaron sin ninguna justificación por varios días en una ocasión que este señor visitó la prisión).

Al inicio de este nuevo proceso comparecí ante un Juez en Los Ángeles, California. Este Juez que no recuerdo su nombre, no quiso tomar el caso; supuestamente se sintió incompetente para conducirlo; ¡Más aun! Durante la presentación de mi recurso legal denominado 2255, dos jueces, no solo uno, rechazaron revisar mi caso, por el mismo motivo "Incompetencia". ¿No es esto algo fuera de lo normal? ¿O estos tres jueces no quisieron ser parte de esta injusticia? Me supongo que la verdadera razón por la cual lo rechazaron fue por no verse envuelto en un juicio que ya tenía evidentes tintes políticos. A consecuencia del primer rechazo, nos fue asignado por el Departamento de Justicia, no por sorteo como es el procedimiento normal, el Juez Edward Rafeedie.

El supuesto juicio de homicidio, se torno en un 98% en un juicio de marihuana, y contra la corrupción de las instituciones Mexicanas, y tal vez un escaso 2% del homicidio. El Gobierno, con clara intención de confundir a los jurados, usó el argumento de que las "Miles de toneladas" confiscadas en el Rancho El Búfalo, en Chihuahua y Durango, fueron producto de las investigaciones del Sr. Camarena, y que a consecuencia se había conspirado para eliminarlo. El fiscal presentó solo evidencias relacionadas con mi participación en el contrabando de marihuana y mi relación con el Sr. Caro Quintero. Sin embargo, mi participación en el homicidio nunca fue sustentada con ninguna evidencia real, únicamente con evidencias circunstanciales y sin ningún testigo que verdaderamente afirmara mi participación. El plan era efectuar un juicio meramente emocional.

Presidente Calderón, a continuación narraré brevemente los testimonios de las personas que declararon en mi juicio, y los cuales aportaron las únicas pruebas y evidencias con las que me declararon culpable, lo cual no prueba ni mi participación ni culpabilidad en el secuestro y homicidio del Sr. Camarena:

RECORDS DEL HOTEL HYATT
Y
JORGE GÓMES ESPAÑA

Los archivos del Hotel Hyatt, efectivamente demuestran que estuve en la Ciudad de Guadalajara, Jalisco, pero un día después del secuestro y homicidio del Sr. Camarena. Me vi en la necesidad de viajar a Guadalajara para informar a mi patrón del arresto de varias personas y del decomiso de marihuana en el estado de Arizona. La cantidad era considerable y creí necesario informar personalmente lo ocurrido. Además, necesitaba la aprobación para pagar fianzas y abogados de las personas arrestadas.

Llegué a Guadalajara en la Aerolínea Mexicana de Aviación, acompañado de una persona que en todo momento estuvo conmigo durante el viaje, y que por razones obvias omito su nombre. Me registré en el Hotel aproximadamente a las 6:00 de la tarde. Después de cenar, mi compañero invitó a un amigo de él al bar del Hotel y estuvimos conviviendo hasta muy entrada la noche, como se pudo apreciar en los recibos del Hotel. Salimos del Hotel como a las dos de la mañana y nos dirigimos, mi acompañante, su amigo y otros cuatro guardaespaldas del invitado, a comer al restaurante Tizoc, lugar que abre las 24 horas del día. Después, regresamos al Hotel y no salimos más en toda la noche. Al día siguiente nos levantamos bastante tarde. Localicé a mi patrón y él mando a unas personas a recogernos al Hotel. Inmediatamente nos dirigimos a la casa de la Avenida de Lope de Vega. Era la primera vez que yo visitaba esa casa. Al arribar al domicilio mencionado, en la acera me encontré al Sr. Jorge Gómez España, Agente de Bienes y Raíces y persona que yo conocía de tiempo atrás. El Sr. Gómez España visiblemente nervioso, me pidió que le ayudara a resolver un problema. Jorge tenía la duda y pensaba que mi patrón creía que el era informante, y me pidió de favor le ayudara a aclarar ese mal entendido.

Al entrar a la casa fui recibido por mi patrón y e expliqué lo sucedido en Arizona y la necesidad inmediata de sufragar los gastos de fianzas y abogados de los detenidos en Arizona. Luego el respondió que yo hiciera lo que juzgara necesario y ayudara en lo posible a los detenidos.

Estuve en la casa por espacio de 30 minutos aproximadamente. Al despedirme, mi patrón ordenó que me llevaran de regreso al Hotel; sin embargo yo le sugerí que no era necesario, le dije que afuera estaba Jorge Gómez España, y que le pediría a él que me llevara de regreso al Hotel. Con este comentario creí que si Jorge tenía problemas, mi patrón me lo diría inmediatamente. Al no obtener ningún comentario, yo di por hecho que las preocupaciones de Jorge eran tan solo rumores o nerviosismo de él. (Cabe mencionar que de acuerdo a documentos del Gobierno, en este día de mi visita a la mencionada casa, el Sr. Camarena ya había fallecido). En mi visita yo no observé nada anormal, solo el mismo ajetreo de siempre.

Al salir de la casa le pedí a Jorge Gómez España que me llevara de regreso al Hotel y le comenté que no se preocupara, que su problema no existía, además le comenté que yo también había solucionado el problema que me había traído a Guadalajara, al decirle lo anterior, pedí la confirmación de estas palabras a mi acompañante, preguntándole: ¿No es así comandante? El Sr. Gómez España declaró estos hechos durante el juicio, pero el fiscal lo interpretó a su conveniencia; ante el jurado, el fiscal lo tomó como si el problema de Arizona no fuera el objetivo de mi viaje, y dijo que el verdadero problema que yo había solucionado era el del Sr. Camarena y que además, el incidente de Arizona fue la gota que derramó el vaso. Cuando en realidad el Sr. Camarena ni siquiera participó en el decomiso de Arizona. Además, mis abogados y yo informamos durante el juicio, sobre el incidente de Arizona-el gobierno no estaba enterado que la mercancía de este decomiso nos pertenecía.8 (Pero recordemos que en esta fecha, y en documentos legales, se ha establecido que el Sr. Camarena ya había fallecido).9

Tanto mi acompañante, el "Comandante", como su amigo de Guadalajara, el Sr. con el cual pasamos la primer noche, ¿Lo recuerda? Nunca se atrevieron a venir a los Estados Unidos a atestiguar en mi favor, pues tenían y tienen temor a las autoridades Estadounidenses, pues saben que de ser arrestados, no tendrían justicia y les sucedería lo que a todos los inocentes, arrestados en este País (los comprendo).

Al día siguiente, como a las 7:00 a.m. dejamos el Hotel y regresamos a Mexicali, BC en la misma Mexicana de Aviación.

TESTIMONIO DEL SR. EUGENE HOLLESTELLE

El Sr. Hollestelle, trabajaba en el equipo del Sr. Donald Walters. El era responsable de recibimiento de marihuana, y fue arrestado a consecuencia de su trabajo. Igual que otros testigos, tuvo miedo de purgar una larga sentencia y pactó con el fiscal; a cambio de su testimonio se le redujo su sentencia. Su testimonio fue básicamente mentiras, como es común, inducidas por la fiscalía. El Sr. Hollestelle atestiguó que: En cierta ocasión, en la Ciudad de Los Ángeles, California, acompañaba al Sr. Walters y su servidor a bordo de un automóvil Mercedes Benz; y en algún momento escuchó que yo le comenté al Sr. Walters que un agente de narcóticos había sido golpeado. Hecho totalmente falso, pues en esas fechas yo nunca viajé a los Estados Unidos; ni siquiera cuando nació mi hijo me atreví a viajar a este País. Además, el Sr. Hollestelle no habla absolutamente nada de español y yo en ese entonces tampoco hablaba suficiente inglés como para entablar una conversación. Estos hechos anteriores nunca ocurrieron, incluso en los testimonios del Sr. Walters ante el Gran Jurado, el niega que hayamos hecho este comentario, además agregó que el Sr. Hollestelle nunca nos acompaño en el Mercedes Benz. Estos testimonios del Sr. Walters, ante el Gran Jurado nunca se nos entregaron para la defensa; el gobierno se negó a entregarlos. Además, cuando mis abogados interrogaron al Sr. Hollestelle, aceptó ser un mentiroso y haber robado lo que estuvo bajo su custodia. Declaró además que en cierta ocasión acompaño a la hermana del Sr. Caro Quintero por órdenes mías. Es evidente nuevamente que el fiscal estableció con este testigo mi relación con el Sr. Caro Quintero, hecho que yo nunca he negado, pero estos testimonios tampoco prueban mi participación en el secuestro y homicidio; tan solo son evidencias circunstanciales y emocionales. Además, mis abogados han tenido noticias que el Sr. Hollestelle ha aceptado ante terceras personas que fue inducido por la fiscalía; mintió durante el juicio para obtener una sentencia menor.10

MANUEL CALDERÓN

Manuel Calderón, persona que estaba purgando una sentencia de 12 años por contrabando de drogas, en la prisión de Terminal Island. Además tenía pendiente un juicio por homicidio en los Estados Unidos y adicionalmente, había sido pedido en extradición por el Gobierno de México para juzgarlo por otro homicidio cometido en la Ciudad de Mexicali, Sin embargo se le perdonó la sentencia y no fue extraditado a México, a cambio de un testimonio completamente falso, pues a este individuo nunca lo había visto en mi vida. En resumen, el Sr. Calderón testificó: Haberme visto en dos ocasiones con altos funcionarios de la policía Mexicana. La primera ocasión en un restaurante en la Ciudad de Chula Vista, California y la segunda en el Hotel Camino Real, de la Ciudad de Tijuana. Ambas entrevistas nunca ocurrieron; de hecho, en la Ciudad de Tijuana no existía en este tiempo el Hotel Camino Real.11

Durante el juicio, llegó el momento de tratar de identificarme personalmente, y a pesar que la fiscalía le había señalado al Sr. Calderón un álbum fotográfico en el cual contenía mi fotografía, no pudo identificarme entre los acusados, Raúl López Álvarez y Jesús Félix Gutiérrez. No pudiendo identificarme, el Juez llama el receso y sucedió lo increíble. Durante el receso me regresaron a las celdas del tribunal, en ese momento los "Marshalls" me tomaron nuevas fotos y las insertaron en el álbum de identificación de la fiscal-ía. Lógicamente, cuando se reanudó la audiencia, el Sr. Calderón si pudo identificarme. Obviamente, ya le habían dado instrucciones y enseñado de nuevo el álbum.

Afortunadamente, mi abogada, la Sra. Juanita Brooks, pidió examinar el álbum y descubrió el engaño. Sin embargo, cuando en las cortes suceden estos hechos bochornosos, nada pasa; el Juez solamente reprende a los fiscales y les pide que no vuelva a suceder. (¿Se imagina que sucedería si la defensa hiciera algo similar, o si pagara de alguna manera a algún testigo? Seguramente enviarían a los abogados a prisión).

Este testigo en particular no atestiguó absolutamente nada relacionado con el secuestro y homicidio del Sr. Camarena. Sin embargo, fue usado por la fiscalía para establecer la corrupción del Gobierno Mexicano y nuestra supuesta relación con altas autoridades de la policía Mexicana. Claramente, con el fin de hacer el juicio más emocional ante los ojos del jurado. Todo fue otra farsa más de la fiscalía, a un precio muy caro, la libertad de un individuo por solo mentir.12

MICHAEL MALONE - FBI

El Sr. Michael Malone, experto del laboratorio del FBI, en clara complicidad con el fiscal y obviamente recibiendo órdenes de alguna dependencia Gubernamental de los Estados Unidos, atestiguó que: Se había encontrado uno de mis cabellos en la casa donde supuestamente tuvieron secuestrado al referido Agente Camarena. Cabello "Supuestamente encontrado" en una habitación de la cual me enteré que existía hasta que me presentaron una maqueta de la casa, y cabello que encontraron los Agentes del laboratorio después de meses de haber realfombrado, pintado y limpiado totalmente la residencia de la Avenida Lope de Vega, en Guadalajara, Jalisco. Tan solo un cabello de entre más de 500 que encontraron en la casa de huéspedes. Después de conocer la reputación del Sr. Malone, no es de extrañar que mi cabello lo pudieron haber recogido de mi celda o de cualquier otro lugar, menos de la famosa casa.

Esta única evidencia física se desvirtúa totalmente, pues el Sr. Malone se encuentra actualmente despedido o fue únicamente trasladado a alguna oficina satélite del FBI y quedó "supuestamente" bajo investigación por dar falsos testimonios en más de diez casos similares al mío, con la única motivación de obtener sentencias o convicciones favorables a sus intereses personales y sobre todo a los del departamento de justicia. (Ver reportaje del Wall Street Journal, el cual se anexa). Se trataba de nuevo, de encontrar culpables, sin importar que fueran inocentes, para satisfacer a la opinión pública y cumplir con una obsesión de venganza de la DEA.13

Presidente Calderón, como Usted puede apreciar en mi relato, me encontraron culpable sin ninguna evidencia real, solo meramente emocional y circunstancial; con testigos pagados de alguna manera, perdonando sentencias, además de fuertes cantidades de dinero a todas aquellas personas que quedaron bajo el programa de protección de testigos. En el juicio hubo muchos testigos más, pero todos los demás únicamente atestiguaron sobre mi participación en el contrabando de marihuana o en las incautaciones en Arizona. Las únicas evidencias y testimonios relacionados con el secuestro y homicidio fueron las anteriores; sin embargo, en ninguno de ellos encontrará usted alguna evidencia sólida como para encontrarme culpable de este crimen.

Presidente Calderón, he sido totalmente franco con usted al aceptar mi participación en el tráfico de marihuana, se que no es nada de lo que pueda estar orgulloso, pero es necesario que Usted sepa la verdad. Mi participación en el contrabando de drogas es un hecho por el cual purgué una sentencia de 20 años la cual terminó a mediados 1998. Estoy de acuerdo en haber pagado los delitos que haya cometido, pero en lo referente al caso Camarena, soy totalmente inocente, y por eso acudo pidiendo ayuda. Para cuando usted reciba esta carta, han pasado casi veintidós (22) años y aun tengo familia y muchos deseos de regresar a mi Patria.14

Después del juicio, mis abogados en especial el Sr. Michael Pancer, por razones psicológicas, y para saber como en el futuro atacar en otros juicios, entrevistaron a los jurados que participaron en mi juicio. El resultado fue que los jurados, en una gran mayoría, aceptaron creer en mi inocencia en relación con el secuestro y homicidio; sin embargo dijeron que me habían declarado culpable por que supuestamente yo era parte de una organización muy grande de contrabando. Pero, Presidente Calderón, yo fui juzgado por homicidio, no por contrabando de drogas, ni por pertenecer a una organización. Desafortunadamente las declaraciones del jurado, después de un juicio no se pueden usar legalmente para reclamar o para pedir un nuevo juicio. (¿Le encuentra usted lógica?)15

El trabajo realizado por mi abogado, el Sr. Patrick Q. Hall, ha sido excelente, de hecho, él ha logrado que en el 9no Circuito de Apelaciones haya "Reversado" el caso en dos ocasiones, sin embargo, otra vez, por razones de interés político, la Suprema Corte de Justicia ha declarado nulas las decisiones de este Circuito de Apelaciones, creando con ello jurisprudencia fuera de toda lógica de acuerdo al Derecho Internacional.

Los abogados de mi defensa impugnaron ante el Tribunal de Apelaciones, las evidencias obtenidas en un cateo ilegal, efectuado en mis residencias en MEXICO, documentos personales, los cuales la fiscalía quiso hacer parecer como pruebas de culpabilidad. Fueron obtenidas por autoridades Norteamericanas sin ninguna orden de cateo, ni mexicana ni de los Estados Unidos, violando claramente la soberanía Mexicana. Mis abogados se acogieron a la cuarta enmienda constitucional, la cual indica claramente la necesidad de una orden de cateo. Dicha apelación fue resuelta a mi favor, concluyendo que las supuestas pruebas no podrían ser usadas en mi contra.16 La fiscalía apeló tal decisión a la Suprema Corte de Justicia, la cual accedió a escuchar a la fiscalía. Lógico sería que la Suprema Corte apoyara tal decisión del 9no circuito, sin embargo para mi mala suerte en ese tiempo secuestraron de Panamá al General Manuel Antonio Noriega, y si la Suprema Corte hubiera sostenido la decisión del 9no Circuito, automáticamente se hubiera creado jurisprudencia para toda la Nación y el Gobierno no podría, bajo ninguna circunstancia, emplear ningún documento sustraído de Panamá en contra del General Noriega, pues las pruebas en su contra fueron obtenidas de la misma ilegal manera.17 En esta ocasión el Supremo Tribunal dictaminó que: La cuarta enmienda no se podía aplicar a mi persona por la razón de que yo no soy ciudadano norteamericano, decisión que no se ajusta a ninguna lógica legal. El absurdo fallo fue repudiado en su momento por la Cámara de Diputados de México y otras instancias internacionales. Este tribunal superior dio prácticamente "Patente de Corzo" a los agentes de la DEA para que obren impunemente contra la ley interna de otros países, desconociendo la soberanía y tratados. ¿Hasta donde ha llegado la prepotencia Estadounidense? La anterior apelación se derivó de mi caso de drogas, y fue emitida durante mi juicio por secuestro y homicidio, juicio que perdí como ya lo expliqué anteriormente y fui sentenciado a 240 años mas una vida.18

La interminable sentencia que recibí injustamente por el secuestro y homicidio, fue nuevamente apelada al 9no Circuito. Mis abogados se basaron en 21 errores que sucedieron durante el juicio. Uno de esos errores fue sustentado en la violación a los tratados de extradición firmados entre México y los Estados Unidos.19

En esta nueva apelación, el 9no Circuito resolvió que: Se había violado el tratado de extradición vigente con México y a consecuencia tendría que ser repatriado. Adicionalmente, otro Juez del mismo Circuito, en otro punto de mi apelación dictaminó que no hubo suficiente evidencia para haberme juzgado.20

A consecuencia de este nuevo dictamen y para poder el Gobierno continuar en un futuro, llevando a sus tribunales a personas secuestradas de otros países, la fiscalía apeló nuevamente a la Suprema Corte. Fueron tantas las presiones de dependencias legales, que otra vez este Tribunal Superior se vio obligado a fallar en contra del 9no Circuito. Dictaminó otra ridícula resolución, argumentando que: No se había violado el tratado de extradición porque en el tratado vigente no existía una cláusula específica en la cual se prohibiera secuestrar ciudadanos Mexicanos, para llevarlos ante los tribunales de los Estados Unidos. ¿Entonces para que fueron creados los tratados de extradición? Sin embargo se incluyó en el dictamen que: Las personas secuestradas en este específico caso quedaban a disposición del Ejecutivo Federal (Presidente). ¿Se puede usted imaginar que estos dos ridículos argumentos u opiniones provengan de las supuestas personas más "inteligentes y honestas" de este país? O, simplemente no les importa la opinión de los demás países (106), o sencillamente quieren demostrar al mundo que ellos son los policías del universo y pueden violar tratado, leyes y soberanías de cualquier país, según sus necesidades políticas. El aberrante fallo de la Suprema Corte, hace caso omiso en forma específica de la soberanía y las leyes Mexicanas, legalizando los secuestros y contrariando las Cartas Normativas de las Naciones Unidas y la de la Organización de los Estados Americanos, además de muchas otras leyes internacionales. Cabe mencionar que tenemos en nuestro poder, argumentos (Amicus Curiae - Amigos de la Corte), presentados ante la Suprema Corte, de doce países, muchas Universidades y miles de Abogados que se opusieron a que se emitieran estos dos ridículos fallos.21

Presidente Calderón, en 1990 solicité al Sr. Presidente Salinas, a través de una carta similar a esta, su intervención y ayuda. En dicha carta expliqué al Presidente, pormenores de mi caso. Convencido de mi inocencia, le solicité su intervención ante las autoridades de este país. Le pedí que ordenara una investigación en mi país sobre mi participación en este caso, pues el 90% de las investigaciones se llevaron en México, lugar donde fueron arrestados decenas de personas y donde existen miles de expedientes y declaraciones. Le pedí que si a través de una extensa investigación encontraba mi nombre involucrado, aun en declaraciones bajo tortura de los implicados en México, se olvidara de mi petición; pero si no encontraba mi nombre involucrado, me defendiera como su compatriota, ante la injusticia que se estaba desarrollando en los juzgados de este país.

El Presidente Salinas atendiendo mi petición, designó al Sr. Lic. Sergio Vela Treviño (QEPD) para investigar mi rol en este caso. Dicha investigación concluyó en que no se encontró ningún antecedente de mi participación en tan citado caso. A consecuencia de dicha investigación, el Gobierno Mexicano interpuso la segunda protesta diplomática ante el Departamento de Estado, la cual nunca fue contestada satisfactoriamente. Inclusive, el Gobierno Mexicano contrató un bufete de Abogados en la Ciudad de Washington para defender la posición de México en cuanto a la violación de los tratados de extradición y apoyando al 9no Circuito. Sin embargo, el día 15 de julio de 1992, la Corte Suprema declaró "Legal" el procedimiento utilizado por Agentes de la DEA, al secuestrar y llevar extranjeros ante la justicia Norteamericana.

El Tribunal dictaminó que el Gobierno Norteamericano "Podía ignorar tratados con otras Naciones, e incluso las leyes internacionales al secuestrar Ciudadanos extranjeros para llevarlos ante los Tribunales Estadounidenses." Fue un fallo inaceptable y fuera de toda lógica. Resulta increíble que entre dos países que acuerdan llevar relaciones en forma respetuosa, algunos Agentes promuevan mediante sobornos, el secuestro de Ciudadanos Mexicanos.22

En su momento, México desarrolló una intensa actividad diplomática para hacer notar, ante la opinión pública y los foros multinacionales, que el fallo de la Suprema Corte de Los Estados Unidos atentaba contra el derecho Internacional. Seis Jefes de Estado de Países Sudamericanos solicitaron al Comité Jurídico Interamericano del Consejo Permanente de la OEA, una opinión consultiva sobre este caso. Dicho comité emitió su opinión, con nueve votos a favor y una abstención. Dictaminó que el secuestro constituía una trasgresión a la soberanía territorial de México y, por lo tanto, una grave violación del derecho internacional. También señaló la obligación de repatriar a los acusados.

Adicionalmente, durante la segunda cumbre Iberoamericana, en Madrid, se expresó la preocupación ante cualquier dictamen judicial que atentara contra el principio del respeto pleno a los Estados sobre la soberanía de sus territorios. En consecuencia, los Presidentes Iberoamericanos pidieron a la Asamblea de la Naciones Unidas que solicitaran una opinión consultiva a la Corte Internacional de Justicia. También la ONU incluyó este asunto en la agenda de su Asamblea General y circuló un proyecto de resolución para formularlo ante la Corte Internacional.

Como respuesta, el Gobierno de Washington propuso se iniciara de inmediato un análisis sobre el caso. Como único resultado, el Gobierno del Presidente Clinton envió cartas a México en las que se comprometían a no permitir, alentar o tolerar que sus Agentes repitieran estos actos. En Noviembre de 1994 se firmó el tratado que prohíbe los secuestros tras-fronterizos entre México y los Estados Unidos. Sin embargo, la aberrante ley omitida por la Suprema Corte de Justicia, la cual validó los secuestros está vigente, lo cual quiere decir que pueden continuar secuestrando compatriotas cuando sea conveniente a sus intereses, ignorando los tratados. ¿Si violaron los tratados de extradición firmados con 106 países, será creíble que respeten este último?

No obstante todo el apoyo internacional recibido, al Gobierno de México le faltó más energía y actuó de forma sumisa ante el paliativo que le propuso los Estados Unidos. Si hubiese actuado con integridad y firmeza, los hechos de haber violado la soberanía nacional, violado los tratados de extradición y secuestrar Nacionales Mexicanos, hubiera sido suficiente para que nos regresaran al país por esas violaciones. Con esto no quiero decir que espero mi repatriación basándome en un tecnicismo legal. Recurro a usted por ayuda para
PROBAR MI INOCENCIA, POR QUE LO SOY, y para solicitarle su intervención para demostrar que todo caso Camarena en los Estados Unidos es una verdadera farsa, creada por este país. Yo soy únicamente un actor más en esta comedia, en la que el principal objetivo fue enjuiciar la corrupción de las instituciones Mexicanas.23

Presidente Calderón, todo lo hasta aquí escrito no es solamente una teoría mía; todo esto es un hecho real y del conocimiento del Gobierno Mexicano, de hecho el mismo Cónsul de México en los Estados Unidos, Sr. José Ángel Pescador, lo oficializó en una carta denuncia que envió al Presidente, en aquel entonces el Sr. Lic. Ernesto Zedillo, el día 19 de marzo de 1999; en ella denuncia que: "En los Estados Unidos se manipuló para fabricar culpables de narcotráfico a destacados Mexicanos", y recalcó que: "El objetivo fue manchar la imagen de funcionarios Mexicanos del más alto nivel, incluyendo al Presidente de la República". También calificó el proceso: "Plagado de irregularidades y con acciones de dudosa confiabilidad", recalca además que: "El juicio se convirtió prácticamente en un juicio contra México y los servidores públicos de nuestro País". Asegura de manera oficial que: "Todo fue manipulado para encontrar culpables y para manchar la imagen de Juan Arévalo Gardoqui, Manuel Bartlett y hasta el mismo Presidente entre otros funcionarios". Además sostiene en su denuncia que: "No le cupo la menor duda de que se trataba a como diera lugar de fabricar culpables". Adicionalmente, el Sr. Manuel Bartlett, en declaraciones, calificó el proceso Camarena: "Como una infamia y espurio".

A consecuencia de la protesta oficial del Sr. José Ángel Pescador, la Secretaria de Relaciones Exteriores, Rosario Green, elaboró una nota diplomática para el Departamento de Estado, similares a las dos presentadas en mi caso, sin embargo tampoco obtuvo respuesta positiva a ellas. Presidente, Calderón, es muy diciente el hecho de que a lo largo de las minuciosas investigaciones adelantadas por el poder judicial Mexicano, en relación con el caso Camarena, no se haya mencionado mi nombre, ni aún en declaraciones bajo tortura de varios detenidos en México, ni tan siquiera como sospechoso o vinculado a la investigación. Son miles de folios de declaraciones y diligencias, y en ninguno de ellos figura el suscrito. ¿Qué más prueba se puede aducir a mi favor?24

Parcializado en mi contra y en clara actitud prevaricadora, el Juez Federal Edward Rafeedie, rehusó admitir durante el juicio cualquier prueba que demostrara mi inocencia, especialmente aquellas establecidas ante el Poder Judicial Mexicano. Aduciendo que podrían estar contaminadas por la corrupción de nuestro País. Pero cuando son presentadas por la fiscalía, son totalmente confiables.25

Abundando en argumentos de respaldo a mi inocencia, aduzco el hecho de que la justicia mexicana ya encontró, juzgó y sancionó a los presuntos culpables en el caso Camarena, y en el que repito, no se menciona siquiera el nombre de René Martín Verdugo. Me pregunto con asombro: ¿Quizás es que para los señores Norteamericanos no representan nada nuestras leyes y no le dan credibilidad a los Jueces de nuestra Patria? ¿Es que para ellos el derecho internacional nada representa?

En los tribunales de los Estados Unidos, se han efectuado tres (3) diferentes juicios, en los cuales hemos estado involucrados seis (6) mexicanos. En el primero fuimos enjuiciados: Jesús Félix Gutiérrez, Raúl López Álvarez y su servidor. En el segundo, Rubén Zuno Arce y Juan Bernabé; y en el tercero, nuevamente Rubén Zuno Arce. Además, estuvo a punto de consumarse un cuarto juicio en contra del Doctor Humberto Álvarez Machain.

Los tres juicios fueron conducidos por la fiscalía de igual manera que el de su servidor: Mintiendo, pagando testigos, perdonando sentencias a cambio de falsos testimonios y una infinidad de anomalías más.

Después de que nuestros abogados revisaron los expedientes de los tres casos, hemos encontrado que en cada uno de ellos el Gobierno empleó una teoría diferente. Lógicamente con el único propósito, que ya parece regla en este sistema, el de encontrar culpables a los inocentes, con el único propósito de satisfacer las aspiraciones personales de algunos miembros de este sistema judicial, sin la más mínima moral y sin importarles las consecuencias que un veredicto de culpabilidad acarrea, no tal solo a los acusados, sino también a familiares y amigos. ¡Con tres teorías diferentes, necesariamente dos son falsas, o las tres!26

Sr. Presidente Calderón, para todas las personas inocentes y sentenciadas en los Estados Unidos en este famoso caso Camarena, no nos queda la menor duda de que únicamente fuimos usados como chivos expiatorios del sistema. Estamos plenamente convencidos que no se buscó procurar justicia en nuestros procesos, si no que el único propósito que se buscó fue el de poner en el banquillo de los acusados a nuestras instituciones, poniendo en evidencia la corrupción de algunas dependencias del Gobierno Mexicano, sobre todo en el área de combate al narcotráfico, y además con el propósito de obtener concesiones en otras áreas de nuestro Gobierno y presionar políticamente para obtener resultados acordes a sus nefastos intereses, sin dejar de mencionar que también obtendrían los mismos logros en Países Sudamericanos como repercusión de las mismas presiones.

No solo se difamó con mentiras y mala fe a nuestro Gobierno, además difamaron a algunos funcionarios de alto nivel, los cuales hasta la fecha todavía tienen abiertos los cargos en su contra. Como se puede apreciar, mataron muchos pájaros con la misma piedra: Satisficieron a su opinión pública, los funcionarios ascendieron en sus carreras y lograron los objetivos que buscaron del Gobierno Mexicano y de otros países.

En uno de los tres casos, y para confirmar mi teoría, involucraron fuera de toda lógica, en conversaciones directas para planificar el secuestro y homicidio del agente Camarena, al Sr. Manuel Barttlet Díaz, en la fecha Secretario de Gobernación, al Sr., Álvarez del Castillo - Gobernador del Estado de Jalisco, y al Sr. Aréballo Gardoqui - Secretario de la Defensa Nacional, entre otros. Personas que hasta la fecha tienen órdenes de aprensión por los mismos delitos. Es inaudito que personas de este alto nivel, que se han pasado toda su vida forjando un nombre de prestigio nacional, se expongan a atender personalmente a reuniones de esta naturaleza, cuando ellos tienen un sin número de empleados de sus confianzas que lo podrían hacer en su representación.27

¡Pero lo más increíble de este caso es el hecho de que la única persona arrestada en los Estados Unidos, involucrada directamente y que si participó físicamente en el secuestro y tortura del Sr. Camarena, está completamente libre! Me refiero al Sr. René López, persona que, repito, participó en el secuestro y la fiscalía le otorgó inmunidad como intercambio por haber atestiguado mentiras en contra del Sr. Rubén Zuno Arce y en contra de los Sres. Arévalo Gardoqui, Álvarez del castillo, Manuel Bartlett y varios más. Es inaudito que personas de este alto nivel estén coludidas y directamente involucradas en conversiones para decidir la suerte del Sr. Camarena. ¿Será posible que en este país de "Justicia" los culpables confesos estén libres y los inocentes estemos presos?28

Presidente Calderón Hinojosa, no cabe duda que el secuestro y homicidio del Sr. Camarena fueron actos verdaderamente monstruosos, que no se le desean a ningún ser humano. No me gustaría que se malinterpretara el siguiente comentario: Referente al Sr. Camarena, han surgido muchas especulaciones, algunas afirmando su honestidad y otras asegurando lo contrario. Aunque yo quisiera creer en el héroe que este Gobierno creó después de su deceso, existe un hecho que me hace dudarlo: Durante mi encarcelamiento en el Centro Correccional Metropolitano (MCC), de la ciudad de San Diego, California, estuvo también recluido una persona de apellido Sullivan, Agente del Departamento de Aduanas de los Estados Unidos. Él había sido acusado por corrupción y relacionado al contrabando de drogas, delitos por los que fue sentenciado a 12 años de prisión.

En una ocasión el Sr. Sullivan se acercó a mi celda y me comentó que estaba molesto con otros agentes compañeros de trabajo, que también habían sido acusados con el. Sus compañeros, a pesar de haber participado en el mismo delito, habían llegado a un arreglo con la fiscalía, atestiguando en su contra a cambio de la libertad. Hecho común en los Estados Unidos, donde los coacusados pueden obtener la libertad a cambio de declarar en contra de otro. El Sr. Sullivan me comentó que él había formado parte de un equipo del Dpto. de Aduanas, que estaban esperando el arribo del Sr. Camarena al Estado de California, procedente de Guadalajara para proceder a su arresto por el delito de corrupción. Sin embargo, según él, la operación de arresto se había frustrado a consecuencia de su deceso. El Sr. Sullivan se puso a mis órdenes para atestiguar lo anterior si fuese necesario.

Lo anterior tiene sentido pues, al momento del deceso, el Sr. Camarena había sido transferido de Guadalajara, a la estación de la DEA en San Diego, California, por lo que se le había otorgado una semana para preparar su traslado. Desafortunadamente, en esa semana ocurrió el homicidio. Si estos hechos son reales, es obvio que su muerte dio la pauta para crear un héroe y fue el inicio para instrumentar la farsa en la que los acusados en este país estamos entrampados.29

Nuestros abogados y nosotros, creemos que todo fue un plan que se orquestó perfectamente después de la muerte del Agente Camarena, en alguna dependencia de Washington, con el fin de lograr los propósitos antes mencionados. Para lograr sus objetivos, buscaron a las persona adecuadas: Un narcotraficante, un cuñado de un ex presidente, y unos policías Mexicanos, los cuales una vez sentenciados, no tendrían ninguna oportunidad legal y con la prensa ajena a la verdad, en ese tiempo y con los medios de comunicación totalmente controlados.

Todos nosotros fuimos encontrados culpables, con tan solo evidencias circunstanciales que se pudieron manejar fácilmente, hasta hacerlas creíbles. Comparecimos ante un jurado que cree ciegamente en el sistema judicial, pues como todo norteamericanos desde que nace se les enseña a creer ciegamente en el Gobierno, sobre todo cuando tienen enfrente a un juez totalmente parcial. De hecho, en este País, asistir a un juicio es un mero formulismo, el acusado es culpable porque el Gobierno lo está acusando y para el ciudadano común, el Gobierno nunca miente.

PRISIONEROS INOCENTES EN EL CASO CAMARENA

RENÉ MARTÍN VERDUGO URQUÍDEZ:

Inocente, sin cargos ni proceso pendiente en México, secuestrado y condenado injustamente a 240 años, más una vida. (Historia antes narrada).

RUBÉN ZUNO ARCE:

Inocente, sin proceso en México, condenado de por vida. El perfecto elemento político necesario para aparentar y magnificar la corrupción del sistema político Mexicano. Sus únicos delitos: El de tener un nombre de resonancia nacional, cuñado de un ex presidente y el haber sido propietario de la residencia en donde supuestamente se torturó al Agente Camarena; casa que había sido vendida meses antes del secuestro a una compañía de bienes y raíces. Inculpado con mentiras y testigos pagados, involucrado en supuestas reuniones con altos funcionarios del Gobierno Mexicano para decidir la suerte del Agente Camarena. Persona ideal para los propósitos del Gobierno de los Estados Unidos.

RAÚL LÓPEZ ÁLVAREZ:

Inocente, sin proceso en México, condenado a 240 años. Su único delito en este caso, el haber sido agente de la policía judicial del Estado de Jalisco. Detenido, procesado y absuelto por la justicia Mexicana en el mismo caso Camarena. Entrampado por agentes de la DEA, induciéndole a venir a los Estados Unidos a cometer un delito por órdenes de la DEA; donde fue arrestado y enjuiciado sin prueba alguna de su participación en el caso Camarena.

JUAN BERNAVÉ:

Caso similar al de Raúl López Álvarez.

JESÚS FÉLIX GUTIÉRREZ:

Sin proceso en México, inocente. Único delito, se le puede considerar delito, el haber sido propietario de la residencia en San José de Costa Rica. Casa que el había comprado ocho meses antes del secuestro, y que para su mala suerte presto a los arrestados y encarcelados en México (Rafael Caro Quintero y otros), lo cual el fiscal manipuló para hacer parecer que se había comprado la casa con el propósito de ocultar a los acusados, y el fiscal dio por hecho que el secuestro se planeo con meses de anticipación, lo cual es solo una especulación.

HUMBERTO ÁLVAREZ MACHÁIN:

Afortunadamente pudo obtener su libertad. Creemos que la obtuvo por que el escándalo Internacional llegó a tal grado que el Gobierno de los Estados Unidos tuvo temor a que se efectuara una investigación profunda al caso Camarena y quedara al descubierto ante el mundo la supuesta justicia Americana. ¿Será creíble que al Juez Edward Rafeedie le tomara casi tres años para darse cuenta que no había suficiente evidencia para juzgar al Doctor Machain? ¿O solo acató órdenes de alguna oficina de Washington? ¿O se cansó de la corrupción del mismo Gobierno?

Cabe mencionar aquí, sin que se malinterprete, que el Sr. Machain tenía mucha más evidencia en su contra que la presentada contra mi persona. De acuerdo a documentos legales, él si estuvo presente durante el secuestro del Sr. Camarena. Además, admitió haberlo atendido de las heridas, producto de las torturas. Para su buena suerte y gracias a Dios, él nunca llegó a juicio; de haber sido sentenciado, nunca hubiera obtenido su libertad.30 Presidente Calderón, se preguntará: "¿Qué pasó con mi proceso de marihuana?" En el mes de diciembre de 1994, me encontré en la necesidad de declararme culpable y recibí una sentencia de 20 años de prisión, los cuales terminé a finales de 1988. Me di culpable por que no deseaba verme expuesto al rencor de los fiscales y recibir otra sentencia interminable si lográramos ganar otra vez el caso Camarena, sin haber sido sentenciado.

Estoy de acuerdo en pagar una sentencia razonable por los delitos que haya cometido, pero es inadmisible purgar una condena interminable por un crimen en el que no tengo la más mínima participación.31

Observando este caso Camarena desde otra ángulo, me pregunto, ¿Quién será más criminal, nosotros, o este sistema, que aún sin tener duda alguna de nuestra inocencia, no le importo violar las leyes de ambos países y confinarnos de por vida en prisiones de máxima seguridad, con el solo propósito de satisfacer sus necesidades políticas? Como consecuencia de estas interminables sentencias, aquí pasaremos el resto de nuestros días, alejados para siempre de nuestras familias. Además, no tendremos derecho ni a invocar el tratado de intercambio de prisioneros, porque los Estados Unidos lo condicionan, unilateralmente, a sentencias determinadas y a su libre arbitrio, ellos creen que en nuestros países, las cárceles son corruptas y no seguras. (La sentencia de vida es indeterminada).

Presidente Calderón, han transcurrido 22 años, he agotado todos los recursos legales disponibles en los tribunales de Justicia de este País. Los recursos económicos para continuar la lucha se han agotado y estoy convencido que este sistema nunca reconocerá sus errores, y mucho menos aceptará nuestra inocencia. Hacerlo sería tanto como poner en evidencia ante el mundo, la corrupción de este sistema Judicial, del cual los Norteamericanos se proclaman orgullosos. Este caso está tan corrompido que prácticamente estamos encasillados como objeto de Seguridad Nacional y será difícil, pero no imposible, que se permita que la verdad salga a la luz pública y se haga Justicia. (Contamos con toda la información necesaria para demostrar nuestra inocencia en el momento que usted desee examinarla está a su disposición).

Usted es la única persona que puede ayudarnos. Estoy convencido que solo una investigación profunda de todo el caso Camarena le demostrará que somos inocentes. Solamente con la ayuda de usted podremos, mis compañeros de infortunio y yo, regresar a nuestro querido México.

En mi caso específico y de acuerdo a la resolución de la Suprema Corte de Justicia, estoy en manos del Ejecutivo Federal de los Estados Unidos. Con la resolución de la Suprema Corte, el Presidente de los Estados Unidos tiene la facultad de repatriarme sin que se contraríe, se oponga a ninguna instancia de justicia o se cree controversia legal, pues en la opinión emitida cuando se legalizaron los secuestros, también se opinó que los involucrados en este específico caso estábamos a disposición del Ejecutivo Federal.32

Espero en Dios que usted se interese por mi caso y me permita explicar a quien usted juzgue conveniente, los pormenores del mismo pues explicarlo en esta carta sería imposible. Me llevaría horas o tal vez días para narrar todas las arbitrariedades cometidas por este Sistema Judicial.

Me despido de usted, agradeciendo de antemano el tiempo y la ayuda que me pueda proporcionar para regresar a mi país.

Atentamente,

René Martín Verdugo Urquídez